Dias de juego

Estábamos pasando la tarde juntos. Fuimos al cine del centro comercial a ver una película, entramos y nos pusimos en la fila de atrás, apagaron las luces y nosotros teníamos ganas de todo menos de ver la película, nos empezamos a besar, ya estaba bastante caliente por que sabia lo que querría que pasara.

Mi mano se perdió en su pantalón y empezó a masturbarle, de repente bajé mi cabeza y mi lengua siguió el trabajo que mi mano no había terminado, empecé a chuparle desde los testículos hasta la punta de la polla como a él le gusta, era una situación un tanto comprometida ya que no íbamos a poder aguantar mucho y había bastante gente, decidí masturbarle con mi boca, hacerle disfrutar de ello hasta que se corriese. Primero suavemente jugando con mi lengua en su miembro pero el no aguantaba mucho así que aumente el ritmo de mi mamada hasta que se corrió.
Era el día del juego, así que salimos del cine buscando un lugar donde el morbo del ser sorprendidos se apoderase de nosotros, entramos en una tienda y con la excusa de probarnos ropa, entramos en los probadores juntos aprovechando un despiste de la dependienta, nos empezamos a besar locamente, nuestras manos estaban perdidas en el cuerpo del otro, buscando los puntos que nos vuelven locos, jugamos con nuestras manos y nuestras lenguas siempre con el morbo de que nos podía pillar alguien, nos desnudamos.
El me agarró del culo, subió sus manos suavemente por mi espalda hasta llegar arriba y cuando las iba a bajar apretó fuertemente como si me quisiese desgarrar la espalda, eso me puso mucho mas caliente de lo que estaba. Me levantó y me la metió hasta el fondo como si fuera la última vez, me la metía y me la sacaba primero suavemente y luego mas fuerte, pero justo cuando estoy a punto el se quita, yo me muero de la rabia, te lo quita en lo mas rico, te lo hace desear y encima no puedo jadear o chillar como a mi me apetece, aguantando todo lo que puedo. El morbo de saber que la gente que está fuera desconoce lo que está pasando, pero que aun así nos pueden pillar, aumenta en mi las ganas de ser follada y el me vuelve a dar lo que tanto deseo y por fin llego al orgasmo, uno de mis orgasmos mas silenciosos.
Esto no puede durar mucho los dos estábamos cansados y muy excitados, pero el quiere que nos corramos juntos y decide torturarme con su dedito, que sabe que tanto me gusta hasta ponerme al punto y ahí cuando los dos llegamos al punto de excitación mas alto y mordiéndonos el uno al otro para no dar ese grito del placer que llega a nuestro cuerpo, nuestro orgasmo por fin nos libera de la tensión sexual que hasta ahora nos atenazaba.

2 comentarios:

Smeagol73 dijo...

Enhorabuena Cariguay, un relato impresionante, morboso, excitante y sobretodo muy caliente. A partir de ahora mirare los cines de otra manera, a lo mejor me decido a ir y todo.

cariguay dijo...

Gracias, pues ya sabes cuando quieras vemos una pelicula juntos