Imagínate tú y yo circulando por una carretera solitaria, el coche se para de repente. No sabemos que le pasa, cuando estamos a punto de llamar a la asistencia, un coche para detrás de nosotros, esperamos a ver si nos pueden ayudar, del coche se baja una mujer y se acerca hasta mi ventanilla, nos pregunta si tenemos algún problema, si nos puede echar una mano, al tiempo que observo como te mira con deseo, me imagino que el escote que anuncia el nacimiento de tus pechos ayuda o a lo mejor es tu minifalda ligeramente enrollada sobre tus piernas mostrando casi la unión de tus piernas, y lo mejor de todo, tú le correspondes.
Ella de repente se acerca a mí y empieza a hablarme al oído, tú comienzas a ponerte nerviosa, por que una desconocida me cuchichea al oído y encima parece que me gusta lo que me dice. Me reduce y me deja esposado al volante del coche, se dirige hacia ti, rodeando el coche, la lascivia brilla en sus ojos, llega a la altura de tu puerta, la abre y sin esperar mas te saca las tetas al aire libre y te sube la minifalda. No llevas ropa interior, el coño empieza a destilar sus jugos, los pezones se inflaman de deseo por lo que sabes que esta por venir, yo cada vez estoy mas excitado por la situación, cosa que se nota en como se me ha puesto la polla, que a través del pantalón marca su tamaño.
Empieza a besarte al tiempo que masajea tus pechos, se entretiene en tus pezones, los roza suavemente con la punta de sus dedos, mientras empieza a pasear sus labios por tu cuello. Al mismo tiempo empieza a excitarse ella también. Se nota sobre todo en la respiración entrecortada que escuchas a escasos centímetros de tu oreja, y el suave contoneo de sus caderas. Te saca del coche y te lleva hasta mi puerta donde después de abrirla y sacar mi miembro te arrodilla delante de ella y te obliga a chuparme la polla, te folla la boca con ella, primero lentamente y después rápido, no para de hacer entrar mi pene en tu boca, tus labios no dan mas de si, te agarra la cabeza y empieza entonces una verdadera follada bucal salvaje, las arcadas vienen y van pero nunca muy profundas, cuando estoy a punto de correrme, te la saca de la boca y te riega con mi corrida en tu cara, notas como mi leche, caliente y espesa corre por tu cuello en dirección a tu pecho.
Te esta diciendo lo bien que la has chupado, como le ha gustado cruzarse con una pervertida sumisa como tu, con una tragapollas de tu nivel. Entonces te echa sobre el capo del coche, abre tus piernas y empieza a tocarte el coñito, dulcemente con un ligero vaivén por encima de todo tu chochito, esparciendo tus incipientes líquidos por toda tu vulva, cuando ve que estas lo suficientemente lubricada, de golpe introduce en ti tres dedos, por un momento el dolor se refleja en tus ojos mientras me miras pidiendo auxilio, pero es solo un instante, a la tercera inserción tu gesto cambia y empiezas a morderte el labio inferior, mientras tu lengua remoja tus labios y empiezas a gemir. Los líquidos salen despedidos con la fuerza de sus dedos entrando y saliendo de tu coño, el placer empieza a venir a oleadas. Mezcla sus empujones con frases fuertes, palabras fuertes, ha descubierto la zorrita que llevas dentro y lo va explotar al máximo.
Te termina de tumbar sobre el coche y empieza a comerte el coño. Las corridas vienen y van, tus piernas tiemblan con cada nuevo orgasmo. Aprovechando esta postura, se sube al capo del coche y te ofrece su coñito para que lo lamas y mientras estas degustando ese coñito jugoso y calentito, me suelto de mi prisión y sigilosamente salgo del coche, ocupando la posición de antemano acordada, mi miembro duro y en su plenitud apunta hacia tu coñito ya dilatado por la follada que la desconocida te ha prodigado y cuando estoy a punto y tu mas absorta en tu trabajo oral te la meto hasta el fondo sin piedad, de un solo golpe y comienzo una follada salvaje, mis empujones son fuertes y pausados, después de cada uno de ellos la dejo unos segundos dentro de tu chocho, mientras ella te obliga a lamer todos los jugos que salen de su chochito.
Tus gemidos vienen y van, tus jugos corren por el interior de tus muslos, entonces te la saco y te doy la vuelta, te obligo a chuparme la polla mientras ella sigue lamiendo tu coñito y así estamos hasta que estoy a punto de correrme, cuando os digo que me voy a correr os ponéis de rodillas delante mía y reparto mi corrida entre vuestras bocas. Una corrida que vosotras os encargáis de compartir mientras os besáis y ya a dúo me limpiáis la polla de todo resto de semen.
Pero las sorpresas no han acabado ahí. Aprovechando la situación te coloco sobre el capo del coche, sujetando tus manos y aplastando tus pechos sobre el frió metal, ella por detrás te abre las piernas, y empieza a jugar con tu ano, primero un dedo se encarga de repartir una sustancia oleosa por el, después un segundo dedo acompaña al anterior y empiezan una follada acompasada con su otra mano que no hace mas que presionar sobre tu botoncito, que debido a la excitación del momento ya asoma de su capuchón protector, buscando su nivel de atención adecuado y transmitiendo unas suaves descargas eléctricas sobre toda tu espalda. Como has empezado a gemir mi boca se acerca a la tuya pues no hay mayor alimento para mí que tus gemidos directamente en mi garganta.
En ese momento nuestra desconocida cambia sus deditos juguetones por un consolador de tamaño pequeño que enciende y hace entrar y salir completamente de tu culito. Cuando tu placer esta centrado en tu esfínter y en el trozo de plástico que esta entrando y saliendo de él, en un movimiento inesperado lo introduce entero en tu ano, no te lo esperas y te quejas, pero como sigo besándote te es imposible. Un segundo después una nueva polla ocupa tu coñito, tu mente esta perdida, de donde ha salido un hombre, pero un segundo después, tu duda es aclarada por un pequeño zumbido que llega de tu vagina. Es ella con un consolador con arnés atado a su cintura quien empieza a follarte con una fuerza inusitada, sus empujones hacen que tus pezones se restrieguen por la chapa del coche, produciendo una sensación extraña entre placer y dolor por la tirantez de la piel de tus perlitas.
Empiezas a gemir, a jadear, a gritar de placer, mi boca ya no puede contener tus labios y te dejo expresarte en libertad, mientras comienzo a comentarte lo que veo desde mi ángulo, como ella entra en ti cada vez mas rápido y mas fuerte, como tus nalgas amortiguan sus embestidas, como tu espalda se arquea buscando una profundidad mayor en las penetraciones, como sus ojos se entrecierran y como su cara adquiere una mueca de sadismo al follarte como una bestia. Empiezas a pedir mas, a querer más y a chillar que te corres, que ya te vienes, que no pare y no lo hace. Tu cuerpo empieza a temblar, empiezas a desmadejarte al ritmo de sus embestidas, y a correrte como una loca, tus chillidos son enormes, tus piernas empiezan a fallarte.
Cuando te recuperas no queda ningún rastro de nuestra desconocida, no has tenido tiempo de despedirte de ella, de agradecerle su participación, pero todavía queda una sorpresa, dentro de ti, en tu culito, esta todavía su consolador.
Ella de repente se acerca a mí y empieza a hablarme al oído, tú comienzas a ponerte nerviosa, por que una desconocida me cuchichea al oído y encima parece que me gusta lo que me dice. Me reduce y me deja esposado al volante del coche, se dirige hacia ti, rodeando el coche, la lascivia brilla en sus ojos, llega a la altura de tu puerta, la abre y sin esperar mas te saca las tetas al aire libre y te sube la minifalda. No llevas ropa interior, el coño empieza a destilar sus jugos, los pezones se inflaman de deseo por lo que sabes que esta por venir, yo cada vez estoy mas excitado por la situación, cosa que se nota en como se me ha puesto la polla, que a través del pantalón marca su tamaño.
Empieza a besarte al tiempo que masajea tus pechos, se entretiene en tus pezones, los roza suavemente con la punta de sus dedos, mientras empieza a pasear sus labios por tu cuello. Al mismo tiempo empieza a excitarse ella también. Se nota sobre todo en la respiración entrecortada que escuchas a escasos centímetros de tu oreja, y el suave contoneo de sus caderas. Te saca del coche y te lleva hasta mi puerta donde después de abrirla y sacar mi miembro te arrodilla delante de ella y te obliga a chuparme la polla, te folla la boca con ella, primero lentamente y después rápido, no para de hacer entrar mi pene en tu boca, tus labios no dan mas de si, te agarra la cabeza y empieza entonces una verdadera follada bucal salvaje, las arcadas vienen y van pero nunca muy profundas, cuando estoy a punto de correrme, te la saca de la boca y te riega con mi corrida en tu cara, notas como mi leche, caliente y espesa corre por tu cuello en dirección a tu pecho.
Te esta diciendo lo bien que la has chupado, como le ha gustado cruzarse con una pervertida sumisa como tu, con una tragapollas de tu nivel. Entonces te echa sobre el capo del coche, abre tus piernas y empieza a tocarte el coñito, dulcemente con un ligero vaivén por encima de todo tu chochito, esparciendo tus incipientes líquidos por toda tu vulva, cuando ve que estas lo suficientemente lubricada, de golpe introduce en ti tres dedos, por un momento el dolor se refleja en tus ojos mientras me miras pidiendo auxilio, pero es solo un instante, a la tercera inserción tu gesto cambia y empiezas a morderte el labio inferior, mientras tu lengua remoja tus labios y empiezas a gemir. Los líquidos salen despedidos con la fuerza de sus dedos entrando y saliendo de tu coño, el placer empieza a venir a oleadas. Mezcla sus empujones con frases fuertes, palabras fuertes, ha descubierto la zorrita que llevas dentro y lo va explotar al máximo.
Te termina de tumbar sobre el coche y empieza a comerte el coño. Las corridas vienen y van, tus piernas tiemblan con cada nuevo orgasmo. Aprovechando esta postura, se sube al capo del coche y te ofrece su coñito para que lo lamas y mientras estas degustando ese coñito jugoso y calentito, me suelto de mi prisión y sigilosamente salgo del coche, ocupando la posición de antemano acordada, mi miembro duro y en su plenitud apunta hacia tu coñito ya dilatado por la follada que la desconocida te ha prodigado y cuando estoy a punto y tu mas absorta en tu trabajo oral te la meto hasta el fondo sin piedad, de un solo golpe y comienzo una follada salvaje, mis empujones son fuertes y pausados, después de cada uno de ellos la dejo unos segundos dentro de tu chocho, mientras ella te obliga a lamer todos los jugos que salen de su chochito.
Tus gemidos vienen y van, tus jugos corren por el interior de tus muslos, entonces te la saco y te doy la vuelta, te obligo a chuparme la polla mientras ella sigue lamiendo tu coñito y así estamos hasta que estoy a punto de correrme, cuando os digo que me voy a correr os ponéis de rodillas delante mía y reparto mi corrida entre vuestras bocas. Una corrida que vosotras os encargáis de compartir mientras os besáis y ya a dúo me limpiáis la polla de todo resto de semen.
Pero las sorpresas no han acabado ahí. Aprovechando la situación te coloco sobre el capo del coche, sujetando tus manos y aplastando tus pechos sobre el frió metal, ella por detrás te abre las piernas, y empieza a jugar con tu ano, primero un dedo se encarga de repartir una sustancia oleosa por el, después un segundo dedo acompaña al anterior y empiezan una follada acompasada con su otra mano que no hace mas que presionar sobre tu botoncito, que debido a la excitación del momento ya asoma de su capuchón protector, buscando su nivel de atención adecuado y transmitiendo unas suaves descargas eléctricas sobre toda tu espalda. Como has empezado a gemir mi boca se acerca a la tuya pues no hay mayor alimento para mí que tus gemidos directamente en mi garganta.
En ese momento nuestra desconocida cambia sus deditos juguetones por un consolador de tamaño pequeño que enciende y hace entrar y salir completamente de tu culito. Cuando tu placer esta centrado en tu esfínter y en el trozo de plástico que esta entrando y saliendo de él, en un movimiento inesperado lo introduce entero en tu ano, no te lo esperas y te quejas, pero como sigo besándote te es imposible. Un segundo después una nueva polla ocupa tu coñito, tu mente esta perdida, de donde ha salido un hombre, pero un segundo después, tu duda es aclarada por un pequeño zumbido que llega de tu vagina. Es ella con un consolador con arnés atado a su cintura quien empieza a follarte con una fuerza inusitada, sus empujones hacen que tus pezones se restrieguen por la chapa del coche, produciendo una sensación extraña entre placer y dolor por la tirantez de la piel de tus perlitas.
Empiezas a gemir, a jadear, a gritar de placer, mi boca ya no puede contener tus labios y te dejo expresarte en libertad, mientras comienzo a comentarte lo que veo desde mi ángulo, como ella entra en ti cada vez mas rápido y mas fuerte, como tus nalgas amortiguan sus embestidas, como tu espalda se arquea buscando una profundidad mayor en las penetraciones, como sus ojos se entrecierran y como su cara adquiere una mueca de sadismo al follarte como una bestia. Empiezas a pedir mas, a querer más y a chillar que te corres, que ya te vienes, que no pare y no lo hace. Tu cuerpo empieza a temblar, empiezas a desmadejarte al ritmo de sus embestidas, y a correrte como una loca, tus chillidos son enormes, tus piernas empiezan a fallarte.
Cuando te recuperas no queda ningún rastro de nuestra desconocida, no has tenido tiempo de despedirte de ella, de agradecerle su participación, pero todavía queda una sorpresa, dentro de ti, en tu culito, esta todavía su consolador.
4 comentarios:
Dios y quien no va a pedir mas, mis dedos no han parado quietos hasta que no he terminado de leer la historia, me ha puesto tan caliente que he tenido que echar mano de mi juguetito yo tmb, y eso que tu me habias dejado muy bien hoy.
Espero seguir leyendo tus historias y a ver si me animo yo a escribir una muchos besos pirata, y gracias otra vez por estos ratillos
Muchas gracias por la parte que me toca, sobre todo la que te toca a ti, je, je.
Pero nunca se sabe, a lo mejor alguna no pide mas.
Quien pudiera ser protagonista de algo parecido , chico aveces das envidia
No creo que sea cuestion de envidia, o de suerte. Creo mas bien que es cuestion de encontrar a la persona adecuada para cada historia y que esta te acompañe y lo disfrute como uno mismo.
Publicar un comentario en la entrada