Es una pareja de Guadalajara, ella es muy, muy puta, es una sumisa esclava de su marido, y él la utiliza sexualmente como quiere y la cede a sus amigos para que se la follen como quieran y por donde quieran, y disfruta viéndola llena de polla por todos sus agujeros y disfrutando como una puta perra, con su cara de zorra viciosa llena de leche de otros.
Su marido y yo habíamos hablado por el MSN muchas veces, planeando nuestro encuentro, pero yo no quería que fuese un simple polvo, quería que ella disfrutase como la puta guarra que es, así que quede con un amigo con el que he montado algún trío para zorritas viciosas. Mi amigo tiene una polla enorme y tiene tanto vicio y morbo como yo, así que nos fuimos los dos a Guadalajara, pensando por el camino en como follarla como se merecía, en que guarradas le íbamos a hacer, en como su cuerpo seria nuestro, mientras su marido miraba toda la escena. Así que hablamos con su marido y le contamos nuestros planes, que consistían en ir a su casa a eso de las 4 de la tarde, hacernos pasar los dos por vendedores y cuando nos abriera la puerta… simular una violación.
Como ya nos había explicado sus normas la obligaban a estar muy ligera de ropa cuando el estaba en casa, porque cuando llegamos nos abrió con una camiseta negra transparente sin sujetador y con bragas y un delantal de cocina encima. Nosotros la miramos con cara de vicio y nos presentamos como vendedores de Telefónica, después de charlar un rato con ella en la puerta y que viera cómo nuestros ojos no paraban de mirar sus tetas a través del delantal y viendo que ella ponía cara de juguetona nos dejó pasar y, según iba delante de nosotros, en el pasillo de su casa, ya con la puerta cerrada, mi amigo, desde atrás, le puso la mano en la boca y le dijo al oído que era una puta cerda, que nos había invitado a follarla con esa ropa, y que la íbamos a llenar de polla todos sus agujeros mientras la tocaba las tetas con la otra mano.
Ella puso cara de sorpresa y su cuerpo en tensión, no se lo esperaba, incluso pareció resistirse algo, pero yo creo que se puso a mil con la situación, porque cuando me arrodille delante de ella, mientras mi amigo estaba tapándole la boca con su mano, mordiéndola en el cuello y sobándole las tetas con la otra mano, aprovechando para pellizcarle los pezones, y le baje las bragas hasta los tobillos tenía el coño encharcado, totalmente mojado, expectante de rabo, de caricias, de sexo, de leche de macho. Así que le abrí los labios del coño con mis dedos y hundí mi cara en su coño, empapándome toda ella con sus jugos, comenzando a chuparle el clítoris como si de una pequeña polla se tratara, a follármela con la lengua recogiendo todos sus flujos, abundantes y salados, a devorarla. Ella temblaba de placer, vaya cara de vicio que tenía y cómo me agarraba la cabeza para hundírmela más entre sus piernas. Mi amigo se puso delante de ella, la agarro de los pelos, se saco esa enorme polla que tiene y le dijo.
- “Venga guarra, ahora vas a chupar una polla de verdad”. Y se la metió entera en la boca.
Empujaba cada vez más adentro su polla mientras tiraba de sus pelos y le decía lo puta que era, ella hacía esfuerzos por tragar esa polla, pero parecía que iba a terminar vomitando, aunque la muy guarra le agarraba de los huevos como para ayudarse a tragársela más, a metérsela dentro de su garganta. Yo me puse detrás de ella y gracias a que su coño era un lago, me saque la polla y de un solo golpe se la metí en el coño, sin miramientos, sin cuidado alguno, queriendo partirla en dos, destrozarle el coñito, violentarla como ella deseaba, entró como si fuera mantequilla y el empujón hizo que se tragara aun más la polla de mi amigo.
Como estaba ya la muy puta, era una zorra salvaje, una autentica viciosa que solo quería sexo, guarro, fuerte, violento y duro, ¡cómo empujaba su culo hacia mí para que se la clavara más fuerte!, ¡cómo mamaba la guarra!, ¡como chillaba con la polla de mi amigo en la boca!, ¡como le clavaba las uñas a mi amigo en el culo, para obligarlo a metérsela hasta el fondo de su garganta!. Mi amigo y yo le decíamos de todo, “come polla, cerda mamona”, “te voy a destrozar el coño de puta que tienes, guarra”, “eres una autentica zorra”, “si es que ya se te veía la cara de puta”, “así es como se trata a las zorras como tu”… mientras mi amigo la agarraba de los pelos y yo le azotaba el culo.
Ella estaba fuera de sí, no sé cuántas veces se corrió. Empecé a meterle un dedo en el culo mientras la follaba y hacía círculos para dilatárselo, luego metí el segundo, apenas tuve que hacer muchos esfuerzos, la muy puta tenía el culo ya muy abierto, una muestra clara de lo cerda que podía llegar a ser, y le dije
- “Ahora te vamos a romper el culo, puta cerda”.
Entonces mi amigo se la sacó de la boca y dijo.
- “Déjame a mí, le voy a destrozar el culo, le voy a meter la polla hasta la garganta”.
- “Estas loco, con ese pedazo de polla se lo vas a destrozar de verdad”. Le dije.
Pero él se puso detrás de ella y me dijo.
- “Llénale la boca de polla para que no grite”.
Y así lo hice, le puse mi polla en la boca y haciendo una pequeña presión se la introduje hasta la garganta, notando como su campanilla golpeaba mi glande al ritmo de mi follada bucal, mientras él puso la punta de su enorme polla en el agujero de su culo y empezó a presionar, ella abrió mucho los ojos cuando notó como se le estaba empezando a abrir el culo, con ese manubrio impresionante, pero claro tenía la boca llena de polla y no pudo decir nada inteligible, solo una especie de gorgoteo que aunque sabíamos que era una queja, nunca se toma en cuenta de las zorritas como ella. Cuando tenía un tercio de polla metida en su culo tragón, ella empujo hacia atrás para clavársela entera en su culo de puta de una sola vez. Puso los ojos en blanco cuando la tuvo clavada hasta los huevos y comenzó a mamármela como si quisiera devorármela, tragándosela entera con furia mientras mi amigo le follaba el culo salvajemente. Cómo disfrutaba la guarra, y nosotros parecíamos salvajes follándola.
Yo quería regar su cara de puta de leche, pero preferí esperar y hacer otra cosa. Le dije a mi amigo que se tumbara en el suelo y poniéndola encima de el le dije.
- “Abre bien la piernas, puta cerda, que vamos a llenarte de polla todos los agujeros”.
Y así ella fue bajando clavándosela poco a poco en su coño, haciendo desaparecer toda esa polla dentro de ella, mientras sus remojaba sus labios con la lengua con una expresión de vicio autentico. La tumbe completamente sobre el pecho de mi amigo y después de escupir en el agujero de su culo, apoye mi glande en el, gracias a la enculada de mi compañero de violación, apenas costo trabajo que le entrara hasta los huevos en su culo de putón. Cuando ya estábamos los dos dentro de ella empezó a chillarnos.
- “Fólladme el coño y el culo cabrones, partidme en dos con vuestras pollas”.
Así que empecé a moverme dentro de su culo mientras mi compi le mordía los pezones. Ahora ella no tenía la boca llena de polla y empezó a gritar de gusto y a pedir más polla, que la folláramos fuerte, que era nuestra perra, y no paraba de correrse, una y otra vez, debió de perder la cuenta de veces que se había corrido la muy puta.
Yo ya no podía mas, ver a mi amigo rompiéndole el coño de esa forma mientras le decía todas las barbaridades que se le ocurrían, a ella gritando como una puta cerda y corriéndose sin parar, empecé un mete y saca brutal, la sacaba entera y se la volvía a meter de un solo golpe, a ella ya no le salía la voz de la garganta.
Mi amigo ya se volvió loco, nos empujó a los dos hacia atrás, quedando yo tumbado, ella encima de mi y el empezó su verdadera follada de coño, eso fue ya demasiado para mí y para ella, yo creo que realmente le llegaba la polla, sino hasta la garganta, si hasta el estomago, porque mientras la agarraba de los pelos con una mano y con la otra le azotaba los pechos, se la clavaba furiosamente en el coño, clavándosela cada vez más fuerte y más deprisa. Ya no pude más y le llene el culo de leche mientras le decía
- “Toma leche putaaaaaaaa….!”.
Mi amigo tampoco aguantó más y, poniéndose en tensión, le regó el coño de leche. Ella cayó desmadejada sobre mí.
Su marido, el muy cabrón, había estado todo el rato mirando la escena sentado en el sofá. Se levanto, vino hacia nosotros con su polla en la mano, se arrodilló junto a la cara de su mujer, y termino de masturbarse con dos golpes y regó la cara de su mujer con su lechada, manchándole la cara, los ojos y la boca con su esperma.
- “¿Qué, puta, te ha gustado la sorpresa que te he preparado con mis amigos?”.
Ella se levantó mirándonos con cara de zorra viciosa, y le dijo:
- “Que cabrón eres, por eso no te movías cuando me estaban follando. No sabes cómo me he corrido, estoy llena de leche”. Y diciendo esto señaló la leche que le corría por sus muslos, por su cara, por su cuello y los dos goterones que resbalaban por sus tetas, enrojecidas por los azotes de mi amigo.